La película muestra el cementerio de Boston en todo su iluminati resplandor, obeliscos
por doquier cual setas en el bosque se levantan en este cementerio haciendo
pensar a cualquiera que piense un poco (algo poco habitual hoy en día) que está
viendo unos planos que por alguna razón se han tenido que rodar en Egipto, pero la realidad es que ni Egipto ni pollas, es Boston, USA, los Estados Unidos de
América, nido de linajes Iluminatis.
Una banda de muertos quieren abrir un portal
dimensional, para traer legiones de fallecidos a la tierra, como si fuesen a
estar mucho mejor aquí que en el sitio donde se hallen en ese momento; ya
tienen que estar mal para querer venir aquí.
Cuando el cabecilla de los muertos activa un obelisco de oro construido con piezas
cual rompecabezas, lo celebra con un par de cornutos, ese gesto que tanto le gusta a George W Bush y a tanta gente en las altas esferas.
El protagonista bueno y viejo, cuando se refiere a
dicho armatoste lo llama: “verga dorada” para seguir por un
lado azuzando( ves ves nos lo dicen a la cara) y por otro engañando a los
teóricos de las Conspiraciones.
Los Iluminati
tienen muchos símbolos: la Flor de Lis,
el Águila, el Dragón y muchos más, pero el principal es el SOL.
Los obeliscos
más antiguos se remontan a Egipto,
concretamente a la Dinastía V, estos
linajes se consideraban descendientes del Dios
Sol, lo cual se refleja en su arquitectura ya que, por ejemplo el Faraón Akenatón consideraba a los obeliscos como rayos petrificados del Sol.
Y el cacharro obelistico que construyen en esta
película es…que casualidad DORADO.
Eso de que el obelisco
representa al pene y al poder masculino que gobierna al mundo es otra forma de
confundir al conspiranoico, ya que se demuestra que la cabeza visible más poderosa de los Iluminati es la reina Isabel II.
Es una cortina de humo con la que los Iluminati se mofan y se parten el culo
de los conspiranoicos, igual que con el
ojo de Horus, si miras las pruebas del pasado, las Elites Antiguas,
antepasados de las Elites Actuales, colocaban el famoso ojo que todo lo ve en muchos documentos o monumentos y fue a partir
de que el Subnormal de Aleister Crowley
(obsesionado con el Egipto Antiguo y aconsejado por un Gris) comenzó a llamarlo
el Ojo de Horus que todos los
estudiosos del tema de la conspiración pusieron su mira en Horus como el
enemigo a batir.
Los Iluminati silban y nosotros saltamos.
A partir de ahí y
para consolidar el engaño se pone en funcionamiento la maquinaria Iluminati y mediante Holywood y la industria musical, (con el fenómeno de programación FANS, seguidores
descerebrados de actores y cantantes famosos) y “estrellas” mongólicas como
Lady Gaga, empieza a salir el ahora
sí, Ojo de Horus por doquier.








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